En el caso que nos ocupa, los propietarios de esta casa tenían en el baño una bañera gris combinada con una mampara de contornos blancos y paredes de la misma tonalidad con una cenefa gris.  Como podemos ver, una paleta de colores escasa y un estilo muy sobrio.

Nos fijamos en que la alfombrilla del interior de la bañera era rosa, al igual que las esponjas, y nos preguntamos: si este color les gusta, ¿por qué no darle más protagonismo? Y así lo hicimos.

Al hacer el cambio de bañera a ducha, colocamos una mampara de cristal de seguridad con la parte del medio opaca, para poder protegerse de miradas ajenas mientras alguien se dé una ducha. En este caso, el plato de ducha, de carga mineral, hubo que cortarlo en chaflán, debido a la forma de la pared. Ningún problema que no pudiésemos solucionar.

Como se aprecia en la foto, y en relación a lo dicho anteriormente, elegimos unos azulejos de tonalidad rosa fucsia, dando mucha alegría al cuarto de baño y creando en el baño como una enorme tarta de fresa, con el bizcocho oscuro, la mermelada de fresa y una capa de nata por encima. Un delicioso postre y un delicioso diseño que no cansan ni al paladar ni a la vista.